¿Qué alimentos me ayudan a estudiar mejor?

05/09/2023 alimentación, estudiar, oposición

Reconozcámoslo: estudiar a distancia no es fácil. Son muchas las veces que nos han dicho que se necesita de determinación, constancia y compromiso. Y, en parte, puede llegar a ser cierto.

Aunque también son varios los consejos y las técnicas que existen y que nos ayudan a hacer este proceso mucho más cómodo y fácil. Sin embargo, hay un aspecto del que pocos hablan y que es esencial para que nuestras horas de estudio sean más eficaces: la alimentación.

Todos hemos oído hablar de que el chocolate es bueno para la memoria, pero lo cierto es que este no es el único alimento que nos puede ayudar a estudiar, memorizar y aprender mejor.

Nuestro cerebro necesita unos nutrientes determinados y una alimentación rica para ejercer correctamente sus funciones cognitivas. ¿Quieres saber cuáles son? Te los contamos en el siguiente artículo.

Tabla de contenidos

·  Tipos de alimentos

·  Consejos relacionados con la alimentación y el estudio

Tipos de alimentos

Los primeros alimentos que favorecen el funcionamiento del cerebro son los frutos secos, en especial las almendras, las nueces y la avena. Las primeras poseen fenilalanina y riboflavina, una sustancia que ayuda al cerebro a producir dopamina, adrenalina y noradrenalina. En resumen, ayuda a mejorar nuestra memoria o a superar estados depresivos.

Las nueces, por otro lado, tienen un alto contenido en fósforo y aportan gran cantidad de ácidos ometa-3, omega-6 y vitaminas B6 y E. Estas características las convierten en el fruto seco más eficaz para estudiar, dormir o hacer cualquier actividad relacionada con el rendimiento intelectual, ya que ayudan a la memoria.

Por último, dentro de este grupo, se encuentra la avena, que es rica en proteínas de alto valor biológico, grasas y un gran número de vitaminas y minerales. Son buenos para el sistema nervioso por su alto contenido de vitamina B1, por lo que también es recomendable consumirla en épocas de estrés.

Los anacardos también son ricos en magnesio y nos pueden ayudar a relajar el músculo liso de los vasos sanguíneos, lo que hace que aporten más oxígeno al cerebro. También ayudan a prevenir los dolores de cabeza y las migrañas.

Por otro lado, todos los frutos que contengan pigmentos de color rojo o azulados tienen grandes beneficios para la función cerebral y generan una buena concentración. Los que más potencian nuestro cerebro son los arándanos, que son antioxidantes. Así, ayudan a preservar el correcto funcionamiento del cerebro a prevenir la oxidación que sufre con el paso de la edad. Además, es un potente fortalecedor de memoria a largo plazo.

Algo parecido ocurre con las fresas y las moras, que ayudan a prevenir los efectos negativos que tiene la edad sobre nuestro cerebro y, además, mejoran nuestra comunicación interna.

Otros alimentos que nos ayudan a favorecer nuestro cerebro son el arroz, los cereales y las pastas. Son carbohidratos que contienen glucosa, de la que hablaremos más de adelante, y de ella obtenemos la energía necesaria para estudiar varias horas.

El pescado como el salmón, el atún, las anchoas o las sardinas también mejoran nuestro rendimiento cerebral, ya que son ricos en Omega 3.

Los huevos también mejoran la atención y la memoria a largo plazo. Esto se debe a que, en la yema, se encuentra la Colina, del grupo de las vitaminas B. No obstante, hay que tener en cuenta que se debe de consumir con moderación para evitar el colesterol alto.

Tanto la cafeína como el té contienen la l-teahnina, que ayuda a mejorar la memoria y la concentración. No obstante, al igual que ocurre con los huevos, se tienen que tomar con precaución y evitar tomarlos cerca de las horas de sueño, ya que ayudan a luchar contra la fatiga cerebral, mejoran la memoria y nos ayudan a relajarnos.

Por otro lado, también se encuentran los productos lácteos, como el yogur o la leche. La leche contiene vitamina B12 que ayuda a mantener las habilidades cognitivas y su ausencia podría suponer un mayor riesgo de deterioro mental. El yogur, por su parte, es una fuente rica en calcio, que mejora a la función nerviosa.

En cuanto al grupo de las verduras, la más importante es la zanahoria. Gracias al antioxidante betacaroteno, la zanahoria ayuda a mejorar nuestra capacidad de retención y a la recuperación de mentes cansadas. También favorece nuestra visión.

El tomate, con licopeno, nos ayuda a mantener joven y saludable nuestro cerebro, al igual que las berenjenas, que contienen nasunin y mejora la comunicación entre las células cerebrales y las moléculas transmisoras. Las espinacas también mejoran nuestra capacidad de aprendizaje y las tareas motoras.

No hay duda de que el chocolate negro es un potente antioxidante que ayuda a prevenir enfermedades, pero también contiene sustancias que nos ayudan a mejorar nuestro tiempo de reacción y a incrementar la memoria, tanto visual como verbal.

El truco está en comer chocolate que tenga una mayor cantidad de cacao y menos grasas y azúcares, ya que así también nos mantendrá activos y enérgicos.

En este sentido, la glucosa es el principal combustible del cerebro. Se puede encontrar en las frutas y los dulces procesados, como caramelo, chocolate, etc.

 

Consejos relacionados con la alimentación y el estudio

Si quieres ganar destreza mental y estimular tu concentración, los alimentos que te hemos mencionado anteriormente son perfectos para ello. Sin embargo, hay que tener en cuenta que hay que comer bien y en la cantidad justa, es decir, no tienes que pasar hambre, pero tampoco atiborrarte.

De hecho, deberías de no hacer comidas muy pesadas, ya que se concentra una mayor cantidad de sangre en el estómago y eso nos crea una sensación de cansancio y sueño. Por eso, para el estudiante, se aconseja evitar comidas prolongadas y pesadas y que se realicen comidas a intervalos más cortos.

En esta línea también es importante comer solo lo que necesitamos. Las largas horas de estudio nos pueden producir ansiedad y, en muchas ocasiones, esta deriva en comer de manera impulsiva.

También es importante tener una dieta equilibrada, es decir, un equilibrio entre proteínas y carbohidratos. En este sentido, para las proteínas se puede comer carne, pescado, huevos, productos lácteos y legumbres. 

Además, es importante tener preparado todo lo necesario cuando vayas a estudiar, y ahí se incluye también bebida, como zumos de fruta o agua, frutos secos y fruta. Así, podremos disponer de ellos cuando nos apetezca y estaremos activos durante el estudio.


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